dame dame
tus libros de poesía
yo creeré que te conmueven
los mismos versos que a mí
dame dame
dame de tu carne
yo creeré ser la única
enamorada de tu suavidad
dame dame
lo que pensas y sentís
que enseguida todo lo arruino
y encierro en un pedestal
dame dame
hasta que no quede nada
Dos maneras de empezar el día
A la mañanita
dejá despertar la mañana.
Saboreá todos sus perfumes
que te transportan a donde necesitás.
A la mañanita
el sol virgen
de memoria a corto plazo,
quiere que te dejes acariciar la frente
por todo aquello que en el fondo
no deseás.
o
Con la virginidad del día
amanece la de mi mente
amainada y estupefacta
del espectáculo divino
que confundimos con cotidianidad.
Un aura
pulpa
y filos
el corazón
de tu templanza
insensible
de su efecto
obviedad
reflejos incoloros
y belleza consecuente
los dientes,
para reír
y filos
el corazón
de tu templanza
insensible
de su efecto
obviedad
reflejos incoloros
y belleza consecuente
los dientes,
para reír
Verde
ya entendí
que el amor
es la cosa más absurda
para mí
que sos verde
como los árboles dejándose abrazar
vos venis
manos de jazz
ojos de vidrio insoportable
ahora el piso
es abismo
y no te importa
Lo vasto
Hoy,
como muchos otros días,
pero nunca
será tan hoy
como lo es hoy.
Hoy, que siento
que te desespera lo vasto
de la noche, la ciudad,
las interpretaciones y su multiplicidad,
de las palabras y todo en general.
Hoy,
que te desespera
lo vasto de la vastedad,
quisiera poder decirte
que no te pre-ocupes
por lo irremediable.
Lo vasto siempre será vasto
y tu espanto tan curable
mediante antónimos
pequeños
y alcanzables
como
abrazo,
paseo,
polenta,
un poema
de alguien
que piensa
amorosamente en vos
para también
asombrarse
y morir
sus propios espantos.
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decepciòn
estás decepcionadx por sentirte atraídx por alguien como yo estoy decepcionada por amar a alguien que piensa así de mí