dame dame
tus libros de poesía
yo creeré que te conmueven
los mismos versos que a mí
dame dame
dame de tu carne
yo creeré ser la única
enamorada de tu suavidad
dame dame
lo que pensas y sentís
que enseguida todo lo arruino
y encierro en un pedestal
dame dame
hasta que no quede nada
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